viernes, 4 de diciembre de 2015

El árbol de Navidad

Pues señor esto era, hace ya mucho tiempo así como treinta años, un jardín que tenía muchos chopos y un solo pino. Todos eran amigos aunque hay que reconocer que los chopos lo ponían todo lleno de hojas de color amarillo y marrón y así como beige…... y es que estaba a punto de llegar la Navidad, de hecho ya era el tres de Diciembre y lo que pasa con los árboles que se les caen las hojas en esta época de otoño y luego llega el invierno y no queda ni una, ni una hoja, y los pobres árboles se quedan así como desnudos y casi casi parecen las raspas de las sardinas, je je, pobres… a ellos no les importa mucho o por lo menos no les importaba……..

Al menos eso es lo que dice el chopo que muy serio mira al pino que está a su lado, bueno al pino, pues es el único que no es chopo en este jardín, y que como es un árbol de hoja perenne pues no se le caen las hojas…………

El caso es que Chopo está un poco extrañado pues Pino está demasiado contento, “Oye Pino - ¿Por qué estás tan contento?”- dice Chopo a Pino……..

“Uff Chopo porque ya se acerca la Navidad y como yo soy pino pues me adornarán con muchas bolas de colores”- y Pino decía esto así muy contento y moviendo todas sus ramas y hojas picudas…………

Chopo se quedó un poco triste la verdad, pues él también quería ponerse guapo en Navidad y participar de toda la alegría de la casa, así es que se lo dijo al pino y ambos pensando pensando decidieron hacer algo para solucionarlo.

Cuando llegó el jardinero con la escalera para colgar las bolas de colores y el espumillón en el pino, comprobó que el chopo estaba así como muy cerca del pino, y que cada vez que colgaba una bola las ramas del chopo se movían y empujaban la escalera y no sabía qué estaba sucediendo, pues él los conocía muy bien y desde que nacieron, y además que el jardinero era muy listo y quería mucho a todos los árboles pues les preguntó qué les pasaba:

Y Chopo le dijo – “que estoy muy triste pues yo también quiero adornarme con bolas bonitas en Navidad, y Pino dice que solo él, que para eso es pino”- y mientras decía esto lloraba así por todo su tronco de color marrón.

El jardinero pasó su tosca mano por el tronco tan suave por las lágrimas de Chopo ah! y por las de Pino que también quería ayudar a su amigo….

“De acuerdo árboles, pondré bolas a Pino y luces a Chopo. ¡Va a quedar genial!!!”-

Y eso pasó que el jardín era el más bonito de todos!!!!!!!



martes, 1 de diciembre de 2015

El tigre que perdió las rayas

Pues sí, esto era un día de diciembre en que en el Zoo nació un tigre chiquitín, o sea que era aún más pequeño que sus hermanos que nacieron al mismo tiempo que él, y claro como era más pequeño pues no le dejaban jugar a las cosas que sus hermanos jugaban, y era porque decían que eran peligrosas, y esto ofendía mucho a Tigretín, que así era como le llamaban, y le hacía llorar.

Un día cuando todos los tigres jugaban por la jaula grandota y los cuidadores ya les habían dado el desayuno, Tigretín se asomó a la jaula que estaba pegadita a la suya y vio a un elefantito que justo acababa de nacer.

Primero se asombró mucho, la verdad, pues le parecía que ese animalito vecino tenía una nariz muy grande y también unas grandes orejotas:

- “¡Alé! ¡qué nariz tienes!”- dijo Tigretín

- “¡Alé y tú qué de rayas tienes! Y ¡qué bigote!!- dijo el elefantito…

Y ambos se partían de risa pues cada uno tenía cosas raras para el otro.

Tigretín se quedó un rato quieto mirándose las rayas que tenía y miraba también al elefantito y… es verdad ¡tenía rayas en su piel! nunca se había parado en ese detalle, y además que el elefantito no tenía rayas, así es que se quedó pensativo:

- “¿Para qué valdrán estas rayas que tengo?” – pensó

Y sucedió que cerca de la palmera de abajo asomó su cabezota la serpiente Tadea, que era malísima por cierto, y que acercándose a Tigretín le dijo:

- “Es verdad ¡qué rayas más feas tienes! Ji ji”- dijo la serpiente Tadea

Tigretín se puso muy triste y casi casi comenzaba a llorar, entonces la serpiente Tadea le dijo torciendo los ojos así para un lado:

- “Si quieres yo te las puedo quitar…, total no te valen para nada…”-

Tigretín se lo pensó un ratito, bueno no mucho tiempo, apenas tres minutos….

- “Vale venga, quítamelas”- dijo Tigretín

Al tiempo que decía esto pensó que debería habérselo dicho antes a mamá y que igual su madre se enfadaba, pero enseguida se le fue de la cabeza tal pensamiento y solo pensaba en lo feas que eran sus rayas:

-“Venga, ya quítamelas anda…”- dijo Tigretín a Tadea

Tadea entonces le pisó una pata fuerte fuerte a Tigretín…. Pobrecito se puso a llorar y llorar… las lágrimas caían por todo su cuerpo y empapaban su preciosa piel rayada, y poco a poco empezaron a borrarse sus rayas y su piel se quedó igual igual que cualquier otro animalito… Tadea se alejó riendo y Tigretín estaba confuso, hecho un lío…

Se fue a su casita y cuando mamá le vio corrió a su encuentro y le abrazó fuerte fuerte mientras le decía:

- “¿Qué te ha pasado?”-

- “Que he perdido mis rayas mami, pensando que eran feas y que no servían para nada…. me oyó Tadea y me las ha quitado haciéndome llorar…. por favor ayúdame…. mírame cada vez me quedan menos rayitas……..”-

Mamá tigre le abrazó fuerte fuerte y le explicó para que servían las rayas a los tigres,

- “Nosotros vivíamos en Asia, y nuestras rayas nos sirven para ocultarnos entre los bambúes y entre todas las plantas que existen por esas tierras, y así nos protegemos de los malos que nos quieran atacar”-

Mientras mamá le abrazaba las rayitas volvieron a salir en toda la piel de Tigretín….

¡Qué guapo estaba otra vez el chiquitín!!

Elefantito asomó la cabezota mientras decía:- “¡siiii qué guapo estás…!”-



 

jueves, 26 de noviembre de 2015

Marcela quiere ser perro

Marcela, que así es como se llama, es una ratita muy presumida, que vive en el cuarto ese que hay junto a la entrada del garaje, debajo de un tambor que Gonzalo tiró, hace ya más de tres meses, en una esquina y que no le interesa nada.

Como la rata Marcela no vive en las tuberías ni en las calles, ni en el metro donde viven las ratas, pues no sabe que es una de ellas y está convencida que lo que ella es, es un perro, bueno perra…)

Y todo pasa porque el vecino de abajo se ha comprado una perra (monísima dice él) que como es muy chiquitina y delgadita, le ha colocado un lazo verde en todo lo alto de la cabeza, sí sí entre las dos orejitas, así es que parece que lo que pasea el vecino es un lazo verde!!! Y claro todo el mundo mira sorprendido!!!! Y Marcela quiere pasear también con su lazo… “a ver ¿por qué yo no puedo?”…. dice Marcela….

A mí lo cierto es que me da pena de la pobre rata….. perdón, de la pobre Marcela, y no sé cómo decirle que lo siento pero que no, que no es un perro que es una rata. Y que cada uno de nosotros tenemos una misión que hacer y que no vamos a suplantar personalidades de otros….

Ayer cuando se lo he vuelto a decir se ha puesto a llorar mientras me dice que no, que no se lo cree, que ella es mucho más mona que la perra del cuarto piso, incluso que su lazo es más grande y brillante y me ha suplicado “paséame y verás como soy más mona! Anda por fa” (lo que es, es un poquito cursi….…)

Así es que me fui a internet a informarme sobre las cosas buenas que pueden hacer las ratas y esto que os cuento es lo bueno que pueden hacer:

Ayudan en experimentos de laboratorio, detectan el virus de la tuberculosis, además intervienen en la conservación del ecosistema y en la regeneración de los bosques de robles; ganan a los camellos en supervivencia sin agua y en algunas zonas de India son alimentos o sea que se las comen….…… Ah! ……….Bueno casi no le cuento nada a Marcela………………

El caso es que le he comprado un lacito súper mono a ver si se anima………..……

 


miércoles, 25 de noviembre de 2015

Olaya y las estrellas

Es Navidad mamá se lo ha dicho: - “sabes qué es la Navidad Oli?”- “sí mami, que nace el niño Jesús para que todos seamos más buenos”-- contesta Olaya muy segura de lo que dice y al tiempo aprieta fuerte, fuerte con sus dos manitas, esa bolsa de color rosa (¡faltaría más!) que lleva dentro sus tesoros.

Uno de esos tesoros, el más importante dice ella, es una estrella (una estrella que brilla en la oscuridad sí, pero también con la luz eh!). Una preciosa estrella de plata que nació el mismo día que nació Olaya y que quiso venir con ella. Como la estrella es muy pequeñita pues la lleva entre sus dedos en su manita apretada y así consigue no separarse de ella nunca, nunca, pero nunca nunquísima eh?

Y Olaya, claro, lo sabe y por eso la cuida tanto, duerme con ella (por eso duerme tan bien…), con ella se va al cole, y hasta cuando va al cine se la lleva.

Además la estrella habla y a veces le recuerda a Oli que tiene que ser buena, y jugar con sus hermanos sin enfadarse ni nada, y comer y no marearse en el coche de papi…………... y además la estrella bonita de Oli también canta!!!! 

En fin que es una estrella muy divertida que tiene una característica singular: que solo la puede ver Oli!!!!!! Bueno Oli y todas las estrellas que cuando se hace de noche se acercan a ver qué tal están las dos: Oli y su estrella plateada, y la tapan bien tapadita con la sábana para que no tenga frio, y cuidan que no se caiga de la camita…. son geniales estas estrellas¡!.

 

martes, 24 de noviembre de 2015

Los hermanos nuevos (2ª parte)

Autora: Pastora, 8 años

Al principio, cuando vi por primera vez a mis hermanos…. me parecía súper guay… Pero ahora, que han pasado unos meses, uff: no te dejan ver la tele porque están llorando todo el día. Además te destrozan los juegos que hacemos con los primos.

Bueno, no es para tanto. También son muy monos y, a veces, me encanta jugar con Carlos y Lucía.

Hemos encontrado una guardería en la que sólo hay 11 niños. Mamá dice que es estupendo que haya pocos niños, porque así les harán más caso. Carlos y Lucía entran llorando pero…. luego se lo pasan tan bien, tan bien,.. que no quieren venir a casa cuando vamos a buscarles.

Sabes qué?…. al final yo voy a ser la más mayor y ellos… ellos más pequeños que ¡yo que sé!. Lo cierto es que yo quería tener hermanos para jugar con ellos. Pero ¡tardan tanto en crecer!. Papá me dice que no me preocupe que van a ser mayores rápido, que van a crecer enseguida y….. yo también!.

Por cierto, su cumple fue muy divertido.

FIN
 
 

lunes, 23 de noviembre de 2015

La cartera de Gonzalo

Nadie lo sabe, solo Gonzalo.

Sí su cartera de ir al cole, sí esa de color rojo que en realidad es una mochila, esa con el Noddy ojiplático pegado, y que le acompaña desde que, ya hace dos años, comenzó a ir al “cole”; bueno pues el caso es que resulta que anda sola………….. que sí, que sí que es cierto: que la cartera de Gonzalo anda sola, que tiene su propio sistema para moverse: un motor pequeñito que solo conoce él, y que por eso es por lo que Gonzalo mete dentro todo lo que quiere y no le pesa nada de nada.

Hoy ha decidido meter dos coches (uno azul y otro rojo que es un coche de bomberos eh!) pues dice que así podrá compartir con sus amigos……………… Además lleva el cuento de Ricitos de oro para contarlo en clase(en inglés of course…)

- “No te pesa mucho?”- dice mamá

- “No no” - contesta Gonzalo,

En cuanto se mete por la puerta del colegio y mamá desaparece, Gonzalo se sube a su cartera y sujetando las asas a modo de volante, gira por el patio de abajo y da tres vueltas aprovechando que nadie le ve.

- “Brumm Brummm” gruñe el pequeño motor…….

Nadie le ve?…………….…. Bueno nadie…. nadie……...

Escondido en la esquina hay un diminuto personaje de color azul y gorrito blanco. Gonzalo gira hacia la derecha y luego hacia la izquierda y llega a la esquina y casi se empotra contra la pared blanca:

- “UFFF que susto me has dado Alfred”- dice Gonzalo

- “Pero cómo has venido ¿te ha visto mami?”- continúa diciendo Gonzalo

- “No, no me ha visto, pero es que yo me aburro solito sin ti!”- contesta Alfred el pitufo

- “Anda súbete a mi cartera antes de que te vean”- le contesta Gonzalo.

Por cierto que Alfred es un pitufo muy amigo de Gonzalo, al que rescató de la basura cuando en una de las batidas de limpieza y de………..… “mira esto que está roto lo tiro”…. mamá decidió sustituirlo por otra cosa. 

Gonzalo baja de su cartera y se dirige hacia su clase. Todos los niños ya están dentro:

- “Hola Gon!”- Le saludan sus compis de clase

- “Hola chicos!”- dice Gonzalo, que por cierto lleva las mejillas coloradas y la frente sudorosa.

Gonzalo sujetando bien su cartera con las dos manos, se sienta en su silla algo inquieto pues está notando los saltos que pega Alfred dentro de su cartera, así es que está deseando que pasen las dos horas que faltan para salir a jugar al jardín.

Y así después de llenar de colores las figuras redondas y cuadradas y oír una historia preciosa sobre policías y bomberos por parte de la Profe llega el momento al fin! de salir al patio biennnnnnnn!! grita y aplaude en su cabeza………… o sea así sin que nadie le oiga…

Gonzalo baja corriendo las escaleras que llevan al patio, llevando su cartera muy apretada contra su cuerpo, no sea que se vayan a caer los tesoros que lleva dentro, y allí en el patio en una esquinita saca a Alfred de la cartera y también saca un coche pequeñito y lo coloca junto a Alfred:

- “Mira Alfred, este es tu coche”- dice Gonzalo

- “¡¡Qué guay Gon!!”- grita Alfred.

El pitufo se sube feliz a su coche y Gonzalo lo lanza por la cuesta esa del fondo, el coche acelera y rueda a toda velocidad.

Gonzalo se sube a su cartera y cerca ya de Alfred lo coge y lo pone en la cartera junto a él, y aprovechando que han abierto la puerta del cole sale acelerando hacia la calle, sube la cuesta que hay a la derecha y en un momento zas!! se planta en el parque urbano de la esquina, y bajándose de la cartera y al tiempo que mira alrededor, saca un pequeño bocadillo de jamón (procedente de su desayuno ¡huy como se entere mami!) y lo deja con cuidado sobre el banco que está en la esquina.

Y allí en el parque da tres vueltas al árbol ese que hay en el centro y vuelve a bajar la cuesta, mira de reojo a ver si el niño se acerca al bocadillo, y cuando está seguro de que lo ha cogido, dobla la esquina y entra en el cole, justo a tiempo de que no le vean cuando Miss Paterson cierra la puerta, casi enfadada por encontrársela abierta……

Gonzalo se baja de su mochila/ cartera, y con ella a la espalda se dirige a su clase sin pestañear y deprisa deprisa pues es casi la hora de volver a casa.

- “Ufff casi no llego a tiempo”- piensa………………..
 

 

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Vampirada

Vaya cuento de Bosco!!!

Pues corría el año de 2005, se celebraba la boda de Mike y Alicia y habían sido invitados todos los amigos y hasta los que no lo eran. Pero Alicia no lo sabía y claro se sorprendió con tanta gente.

Entonces Alicia, que estaba muy contenta, dio un salto enorme y se fue hacia el sol… Oh no! Y notó que sentía una atracción peligrosa: “No Alicia! Que te puedes quemar!!! Es peligroso!!!! Cuidado!!! Le gritaba Mike… Al tiempo que le lanzaba su súper-sombrilla protectora, a pesar de que él se quedaba sin protección y además comenzaba a quedarse reducido a cenizas, por efecto del calor enorme que desprendía el sol !!!

Alicia se acercó al montón de cenizas y al mismo tiempo acercó esas cenizas que eran Mike hasta su máquina especial y extraña, y con su magia y su amor revivió a Mike.

Después entre los dos cogieron la maquina la metieron en un maletín y subieron hasta el sol, por encima de las nubes, y llegaron a la luna. Allí junto a la luna convirtieron la máquina en otra  máquina aún más especial, era una máquina para conceder deseos!!!!!!.

Si, era una máquina que cumplía deseos, deseos buenos y malos…. pero ¿Qué pasaba? pues que los deseos malos se convertían en buenos ya que se realizaban al revés..… qué bien!!!

Y gracias a la máquina de Alicia y Mike en el pueblo todos eran felices y no discutían ni hacían nada malo… y eso que el pueblo se llamaba Vampirada!!!!

FIN